Quiero un Kindle DX, mi hermana quiere una MacBook Pro, mi abuela quiere un viaje al Vaticano y mi madre quiere una TV más grande. Todos queremos algo, un mejor empleo, una casa más grande, unas tallas más de busto, un BMW serie 5 o simplemente un día de tranquilidad.
La palabra mágica de la época del consumismo es querer. Es natural querer algo. También es natural hacer lo que sea por conseguirlo. Es parte de nuestra naturaleza, queremos algo... lo tenemos. Queríamos ahorrar tiempo en viajes, creamos el avión. Queríamos comunicarnos los unos con los otros, creamos el teléfono. Queríamos comunicarnos con todos al mismo tiempo, creamos los medios sociales.
La tarea de cada marketero que se respeta es encontrar estos quiero, volverlos un producto, desarrollar una historia alrededor de este deseo y ambientalizar la experiencia en función a esta historia para maximizar el poder del marketing. ¿Suena fácil? Pues no lo es. Es un arte, cada pieza del trabajo de marketing tiene que resonar al todo. ¿Estoy sonando raro? Déjame ilustrarlo.
Estás en Tailandia, luego de dos años de arduo trabajo pudiste pagar esas vacaciones que tanto querías. Tienes dos días en Bangkok y esta mañana piensas ir al templo . Tomas un taxi y vas directamente al templo, por fuera se ve un sitio pacífico y lleno de sabiduría. Mientras vas llegando te das cuenta de que la cantidad de policías y gente aumenta. Bajas del taxi y sientes el ruido de la metrópolis. Bocinas de automóviles, gente gritando perros ladrando, etc. Ya no estás tan feliz de estar ahí, tu saliste de Lima por paz y te encuentras en el Mercado Central... sólo que hablan una lengua que tu desconoces.
Entras al templo, las imágenes son las que Google te había dado, no puedes creer la belleza de las paredes, las estatuas y los jardines. Todo es un sueño, recuerdas las historias que te contaron tus amigos que vinieron el año pasado. Sientes que no puedes estar en otro sitio más que ahí, la bulla de afuera ha sido ignorada por la santidad del recinto hasta que... te das cuenta de que hay 100 otros turistas armados con cámaras tomando fotos de todos, gritando, riéndose, tratando de cuidar a sus niños. En otras palabras, arruinando tu experiencia en Tailandia. Lo único que te queda es tomar fotos he irte al hotel. Regresas a Lima con un sinsabor que no puedes explicar.
Ahora, tú querías un viaje espiritual, un medio donde puedas encontrar la paz y sabiduría que buscas porque estas en tu quarter-life crisis. Piensas que un templo en el sudeste asiático es tu solución. En ese momento empiezas a querer ir a Bangkok. No tienes una razón lógica para no buscar esa paz en Cieneguilla, en el Tibet o en el Sahara. Tú quieres ir a Bangkok y punto. Tu quieres un templo sin turistas, en una zona remota, donde todo sea bello, armonioso... es decir quieres ir a los templos que has visto en TV o en Google Images. El problema es que eso no existe. Muchos como tú buscan lo mismo. Muchos se van con ese mla sabor de boca como tú. Por eso muchos no regresan a repetir la experiencia.
Por eso el marketing es un arte y es tan difícil de practicar correctamente. Para que tu seas completamente feliz y llegues a tu nirvana comercial, el marketero tiene que crear una experiencia que se ajuste a la historia que te has contado acerca del producto. Para una empresa, el que te lleves un mal sabor de boca no es un costo que puede afrontar. O amas la experiencia que te brindó el producto o nunca más vuelves a comprarlo. Es así de simple.
En el mercado, que tú no vuelvas a comprarle es perder una oportunidad más de sobrevivir y crecer. Muchos no lo ven así y por eso sus empresas no son rentables. Los pocos que pueden observar las cosas así utilizan todos sus recursos para generar esa experiencia. Porque de eso se vale la empresa para seguir en el mercado.
La empresas quieren que tú quieras lo que ellos te quieren ofrecer. ¿Quieres tú el producto que ellos te ofrecen?
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El problema es que el Perú es un país muy empírico, debemos aprender a delegar funciones, Zapatero a tus zapatos.
Por eso empresas que generan sus propias estrategias y campañas sin saber nada del asunto , terminan pensando que la publicidad y el marketing en un gasto y no una inversión.
pd : yo quiero esto
http://www.techcrunch.com/2009/12/12/nexus-one-google-phone-picture/
pero no lo lanzan aun :_(

Todo entra por los ojos, consejos irresistibles para vender mejor.
Interesantes artículos que narran experiencias y momentos singulares.
Porque vivimos rodeados de nuestro futuro y el de nuestros hijos.
Artículos que nos dan la melodía y el ritmo que rom.pe.
Trabajar para ti mismo da muchos frutos buenos, consejos esenciales.
El cuerpo es un templo, cuídalo y dale el alimento correcto.